CAFICULTURA

Edith Meza

Lugar de nacimiento: Huancayo
Edad: 37 años
Estudios: Ingeniería alimentaria
Meta:
Contribuir al desarrollo de la caficultura nacional mediante la generación un impacto positivo en nuestro entorno, la revalorización del trabajo del agricultor y el desarrollo de los colaboradores y sus familias

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David Gavidia
Lunes 2 de noviembre de 2020

Le dijeron que no podría. Que las mujeres no servían para negociar, ni para vender, ni para llegar a acuerdos con proveedores. Pero la ingeniera alimentaria Edith Meza, aún con 25 años, no se amilanó. Mucho menos cuando le dijeron que no le iría bien produciendo café o haciéndose cargo de un terreno en Satipo, donde más de mil familias viven de la producción de este grano. “Siendo mujer, ganarme el respeto de todos en este campo fue lo más difícil para mí”, recuerda ahora, doce años más tarde, y ya convertida en una de las caficultoras más importantes del país.

Edith es dueña de Finca Tasta, una empresa productora de café de especialidad ubicada en Satipo, Junín. Vende más ocho toneladas de café por año, su crecimiento anual es de 10% y exporta a Norteamérica, Europa y Asia. “Me dijeron que las mujeres no sirven para producir café y les demostré lo contrario”, dice hoy, a los 37 años, sonriendo con sarcasmo al pasado. Por estos días, Edith se encuentra en Lima ofreciendo su producto en la Agroferia Campesina de Magdalena. Luego volverá a Satipo, donde ingresará al campo, verá las cosechas y preparará la producción para el siguiente año. Su objetivo: consolidar a su empresa como la embajadora del café peruano para el bicentenario de la Independencia del Perú.

Me dijeron que las mujeres no sirven para producir café y les demostré lo contrario”.

Pero superar el machismo y los estereotipos fue solo uno de los difíciles episodios que la huancaína debió superar. Su padre, Mario Meza, murió en un accidente de tránsito en 1997. Y, en una triste reiteración de sucesos trágicos, en el 2008 perdió a su madre, Elsa Sagarvinaga, en otro accidente vial. Edith y su hermano Iván, de 18 años en ese entonces, heredaron un vasto terreno de 23 hectáreas en Llaylla (Satipo) que su mamá había adquirido ese mismo año. La idea de su madre fue criar avestruces, un ave cotizada por su carne, aceite, cuero, plumas y hasta la cáscara de sus huevos, que sirven como ornamentos. 

Tras la muerte de doña Elsa, el anhelo del criadero quedó trunco, aunque, después de superar el luto, también apareció una oportunidad. Edith entendió que Llaylla un distrito en la ceja de selva de Satipo, a 1500 metros sobre el nivel del mar tenía un clima privilegiado y un terreno fértil para la producción del café. Además, su madre le había dejado un precedente. “Antes de morir, mi mamá había sembrado dos hectáreas de café en su finca. No logró ver su cosecha, pero, junto a mi hermano, decidimos seguir ese trabajo. Entendimos que ese era el camino”, cuenta Edith. 

Pero había que perfeccionarse. Edith Meza Sagarvinaga siguió una decena de cursos y talleres en el Perú y en el extranjero para conocer a profundidad el complejo mundo del café. Entre ellos, un diplomado en Gestión Empresarial en la Universidad del Pacífico (2012) y una maestría en Economía y Ciencia del Café en la Universidad de Trieste, en Italia (2016), tras ganar la beca Ernesto Illy.

Desde entonces, todo fue para arriba. En su finca de Satipo usan nueve de las 23 hectáreas para producir café de una manera sostenible, sin sobreexplotar su terreno y respetando el entorno natural que los rodea. En su finca no hay avestruces, pero sí venados que le dan al terreno un encanto mágico y rústico.

“El mundo del café es de un aprendizaje constante. Me encanta el vínculo que existe entre los actores de la cadena: productor, catador, importador, tostador, barista… es una interacción de gente que trabaja con mucha pasión”, explica Edith.

Su café ha sido calificado por la revista norteamericana Coffee Review con un puntaje de 93, el más alto en una cata de cafés de Perú, Bolivia y Ecuador. La publicación especializada definió el café de Finca Tasta como “brillante, jugoso, dulce y seductoramente ácido (…) con tonos frutales limpios, que resuena con notas florales especiadas y ricas notas aromáticas de madera”.

“Buscamos que los caficultores se sientan orgullosos de su trabajo”.

Edith busca ahora que más productores de Junín perfeccionen sus técnicas de cultivo. “Rompimos el molde porque comenzamos a hacer café de especialidad”, insiste. Y cuenta que se ha propuesto crear un centro de investigación y desarrollo de nuevos procesos de producción, con énfasis en la postcosecha. 

“Buscamos que los caficultores se sientan orgullosos de su trabajo, que lleven la frente en alto y quiten la vergüenza de sus rostros”, dice. “Hay que concientizarlos para que valoren su rol, que destierren esa idea de que este trabajo es una última opción”, detalla. “En mis charlas les relato cómo en otros países, trabajando de manera conjunta, los productores alcanzan metas importantes”, enfatiza quien, paradojas de la vida, recién tomó café en la adultez. “Antes tomaba tés, hierbitas, infusiones”, relata, como quien cuenta una divertida travesura y, luego, estira la mano para coger una bolsa de su café y prepararse una taza. “Es delicioso”, dice y sorbe un poco de su bebida.

De Satipo
al mundo

 

De la mano de Edith Meza, Finca Tasta ha llegado a diversos rincones del globo y ha merecido los más variados reconocimientos.

Calidad internacional

Roberto Caldas ganó el Campeonato Nacional de Baristas 2012 usando el café de Finca Tasta. Esto lo acreditó para representar al Perú en el Campeonato Mundial de Baristas WBC 2013, en Australia.

Un café para el campeón

En 2019, el barista Marco Poidomani fue elegido campeón italiano del Coffee Good Spirit (uno de los torneos de café más famosos del mundo) usando el café de Finca Tasta.

Galardonado

El café de Finca Tasta ganó el Grano de Plata en el I Concurso de Marcas Comerciales de Expo Café (2015), convocado por Promperú con ocasión del Día del Exportador.

Trotamundos

Edith ha promocionando su café en Estados Unidos, Canadá, Brasil, Panamá, Costa Rica, Guatemala, Italia, España, Croacia, Eslovenia, Francia, Corea del Sur, Taiwán y China.

El rostro del Perú

Gracias a Finca Tasta, Edith Meza representó al Perú en una publicidad que anunciaba en 2015 la reunión en nuestro país del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Trabajo consciente

En Llaylla, la comunidad participa en todo el proceso productivo, manteniendo el equilibro con la naturaleza a través de la reforestación y un cultivo sin pesticidas.

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Cristian Gutiérrez

El empresario peruano que protege miles de hectáreas de selva.

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